viernes, 9 de noviembre de 2018

La final de la Libertadores es una cuestión de Estado

El fútbol y la política van de la mano en Argentina y el primer Boca Juniors-River Plate de la historia en una final de la Copa Libertadores provoca opiniones cruzadas del presidente Mauricio Macri, la oposición y los mismos clubes.

La mecha se prendió hace una semana, en el momento en que Boca Juniors se clasificó y se unió a su máximo rival en la final, algo que suscitó preguntas como si los visitantes podrían acceder al estadio, cómo sería la seguridad y si el partido se debería retransmitir en abierto al ser de interés general.

El primero en pronunciarse fue Macri, quien publicó un mensaje en su cuenta de Twitter en el que pedía a las autoridades nacionales y de la ciudad de Buenos Aires que los hinchas visitantes pudieran acceder al estadio, al tratarse de una eliminatoria a ida y vuelta, con el primer duelo en la Bombonera y el segundo en el Monumental.

Aquellas declaraciones rompieron la baraja, ya que en Argentina los visitantes tienen prohibido el acceso a los estadios locales durante los partidos por razones de seguridad, al haberse producido muertes de aficionados en el pasado.

La celebración del G20 en la capital argentina, donde acudirán presidentes como el estadounidense Donald Trump, obligó a cambiar de fecha el partido de vuelta por motivos de seguridad, porque en principio se iba a jugar dos días antes de la reunión.

Al final, respecto a los visitantes, los clubes tuvieron la última palabra y no se pusieron de acuerdo para permitirlos: solo habrá público local en los dos encuentros, el primero de ellos mañana a las 16 horas de Bolivia.

Después de esa decisión final, contestó la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, quien criticó a los clubes.

“Imagínense que vamos a tener un G20... ¿No vamos a poder dominar un partido River-Boca?”, replicó Bullrich el lunes en declaraciones a los medios.

La propia Bullrich, días antes, se había referido a las medidas de seguridad para este Superclásico de Libertadores con unas declaraciones que levantaron polémica.

“Eso es un tema de las personas. El que quiere estar armado, que ande armado. Argentina es un país libre”, dijo, aunque agregó que prefiere que no lo estén.

Para algunos políticos de la oposición como Nilda Garré, exministra de Defensa entre 2005 y 2010 con gobiernos kirchneristas, esas declaraciones de Bullrich fueron “una locura”.

Y, en otro frente abierto, apareció la televisión. Desde el kirchneristra Frente para la Victoria (FpV) impulsaron una propuesta de resolución para que las finales se retransmitieran en abierto y no por una cadena privada.

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