jueves, 15 de noviembre de 2018

Hinchas de River agotan entradas para final de Copa

Los hinchas de River Plate agotaron ayer las últimas entradas disponibles para el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores ante Boca Juniors del próximo sábado 24 de noviembre, tras el empate 2-2 en la ida.

La venta se realizó a través de un sitio web y tuvo varias etapas. La última de ellas culminó ayer por la tarde, pocas horas después de que comenzara, según informó el club.

Quienes se acercaron al estadio Monumental de Buenos Aires a retirar su entrada alertaron a través de las redes sociales algunos robos en las inmediaciones.

Los hinchas también se quejaron de que el sitio web que vendía las entradas colapsó y estuvo caído en varias oportunidades.

El Antonio Vespucio Liberti, conocido popularmente como el Monumental, tiene capacidad para unos 66.000 espectadores.

Las entradas más caras se vendieron a 3.200 pesos (unos 89 dólares) y los directivos esperan una recaudación récord que rondará los 100 millones de pesos (unos 2,7 millones de dólares).

Antes del duelo de ida, Boca Juniors tuvo que afrontar problemas con la venta de entradas a sus socios.

Un multitud se quedó sin poder asistir al partido y algunos protestaron a las puertas de la Bombonera durante los días previos, algo que requirió presencia policial en el estadio ‘Xeneize’ para evitar incidentes.

El partido de vuelta, al igual que el de ida, se disputará solo con público local por decisión de los directivos de ambos clubes.

CUNHA SERÁ EL ÁRBITRO

El árbitro uruguayo Andrés Cunha conducirá el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en el estadio Monumental, este 24 de noviembre, anunció ayer la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Cunha será auxiliado en las bandas por sus compatriotas Nicolás Taran y Mauricio Espinosa.

Otro uruguayo, Leodán González, estará a cargo del control VAR.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Boletos agotados para River-Boca, superfinal de Libertadores

Los hinchas de River Plate agotaron en pocos minutos este miércoles las entradas disponibles para ver el clásico contra Boca Juniors, que definirá el sábado 24 la superfinal de la Copa Libertadores 2018 en el estadio Monumental de Buenos Aires.

La venta se hizo por una página web que colapsó, pero apenas se recuperó se vendieron todos los boletos en pocas horas.

"Final Conmebol Libertadores- Venta de entradas remanentes. Agotadas", tuiteó el club. Las autoridades de River estiman que la recaudación superará los 100 millones de pesos (2,7 millones de dólares).

El Monumental, el estadio de River en el norte de Buenos Aires, puede albergar a 67.000 espectadores, que serán exclusivamente aficionados del equipo local por cuestiones de seguridad.

Unos 40.000 socios tienen abono y asisten a la cancha en cada partido de River de local, por lo que tienen asegurado su lugar.

En total, River cuenta con unos 150.000 socios. Los que no tienen abono podían comprar boletos remanentes por internet, pero la página colapsó y muchos se quedaron sin poder adquirirla, contaron frustrados hinchas en las redes sociales.

Las entradas remanentes costaron entre 1.200 a 3.200 pesos (entre 32 y 87 dólares).

Para el partido de ida de la superfinal, que terminó con un empate 2-2, los hinchas 'xeneizes' llenaron el estadio de Boca, la mítica Bombonera, cuyas 53.000 plazas resultaron escasas para los más de 200.000 socios del club auriazul.

El árbitro uruguayo Andrés Cunha conducirá la final en el estadio Monumental

El árbitro uruguayo Andrés Cunha conducirá el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en el estadio Monumental, este 24 de noviembre, anunció este miércoles la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Cunha será auxiliado en las bandas por sus compatriotas Nicolás Taran y Mauricio Espinosa. Otro uruguayo, Leodán González, estará a cargo del control VAR.

El estadio Antonio Vespucio Liberti, conocido popularmente como el Monumental, será el escenario del decisivo partido de vuelta. El choque de ida se jugó el día 11 en el estadio la Bombonera y terminó con empate a 2 goles.

El partido en la cancha de River Plate se jugará con público del equipo local, como ocurrió en el de la Bombonera.


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Confianza “Maravilla” Martínez apuesta por el Millonario

El púgil argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez apostó en una entrevista con EFE por River Plate como ganador en la final de la Copa Libertadores contra Boca Juniors, que se saldó con un 2-2 en la ida en ‘La Bombonera’ y se resolverá el sábado 24 de noviembre en el estadio Monumental.

“Apuesto por los de (Marcelo) Gallardo (entrenador de River), pero sobre todo quiero que gane el público. Si gana el público ganamos todos”, dijo el púgil de Quilmes (Argentina) durante una entrevista con EFE en uno de los gimnasios de la cadena de la que es propietario en Madrid.

El ex campeón del mundo del peso superwelter y medio que se retiró en 2015 y está planeando su regreso a los rings, es hincha de River Plate “sin ser muy loco”, con “pasión, pero no desmedida” y valoró el 2-2 de la ida en ‘La Bombonera’, el estadio de Boca, como un gran espectáculo.

“Vi el partido de ida. Me pareció estupendo, un buen partido y una muy bonita final que estuvo a la altura. No fue juego trabado, ni con violencia, fue un juego bonito”, señaló

El boxeador elogió el pacífico ambiente vivido en la ida de ‘La Bombonera’, en la que no hubo público visitante como viene siendo habitual en el fútbol argentino.

Los técnicos de River y Boca tienen pocas dudas

A 10 días de la segunda final de la Copa Libertadores de América, a jugarse el próximo sábado 24 en el estadio Monumental, y con varias jornadas de entrenamiento por delante, los técnicos de Boca, Guillermo Barros Schelotto, y de River, Marcelo Gallardo, ya tienen definido en gran medida sus equipos titulares que pondrán en ese lance decisivo.

Los xeneizes tienen por delante -antes de enfrentar a los Millonarios- un lance por la Superliga Argentina, el sábado ante Patronato, que jugarán con un equipo alterno, para cuidar a los titulares.

Según publica el periódico deportivo Olé, Barros Schelotto ya tiene determinado quienes ocuparán siete de las once plazas en la formación inicial: “Izquierdoz, Magallán y Olaza en la defensa; Nández, Barrios y Pablo Pérez en el medio; Wanchope Abila arriba”.

Las dudas pasan por conocer si alineará a Esteban Andrada o Agustín Rossi, en el arco, lo que significaría que el boliviano Carlos Lampe quedaría fuera del banco de suplentes; Leonardo Jara o Julio Bufarini, en el lateral derecho; y cinco candidatos para dos puestos en ataque: Sebastían Villa, Darío Benedeto, Edwin Cardona, Mauro Zárate y Carlos Tévez.

Por el lado de River, más allá de las sorpresas que siempre tiene Gallardo, es más que un hecho que Armani, Montiel, Maidana, Pinola, Casco, Ponzio, Palacios, el Pity Martínez y Pratto -de no mediar imprevistos- tienen un lugar asegurado para la final en el Monumental.

Las incógnitas se generan a partir de que puede incluir a Martínez Quarta, para volver a defender con tres centrales; a Enzo Pérez, a Nacho Fernández, a Quintero, a Scocco -recuperación mediante- e incluso a Rodrigo Mora.

Con Borré suspendido por acumulación de tarjetas amarillas, se genera un interrogante para definir a los acompañantes de Pratto en ataque.

Los premios económicos que brindará la Copa Libertadores

La Copa Libertadores los retó a duelo y está en juego el honor. Por el antagonismo de la pasión, por esa rivalidad que hace 110 años nació a orillas del Riachuelo y creció a niveles exacerbados. River y Boca están en la persecución del mayor éxito en la historia de los Superclásicos. Y la gloria deportiva está bien cotizada. Porque el campeón de la máxima competencia continental embolsará 6 millones de dólares. Al cambio oficial, unos ¡215 millones de pesos!, el valor de un departamento de 500 metros en una de las zonas más exclusivas de la ciudad de Buenos Aires.

Alzar el trofeo de 10 kilos y 98 centímetros que pergeñó el italiano Alberto de Gasperi en 1959 tiene un valor simbólico. Y ganarle al adversario histórico, un plus. Por eso Rodolfo D’Onofrio y Daniel Angelici no escatimaron gastos. Y aunque los jugadores están motivados por su competitividad, también se movilizan por el dinero. Entonces, los presidentes de River y Boca tomaron una decisión: los futbolistas se llevarán el premio gordo mucho antes de Navidad. El plantel que gane la Superfinal del 24 de noviembre se quedará con esos 6 millones de dólares que la Conmebol le pagará al nuevo Rey de América.

Hasta ahora, los dos clubes llevan recaudados 4.850.000 dólares en concepto de bonus. Se repartieron 1.800.000 por la fase de grupos, 750 mil por los octavos, 950 mil por los cuartos y 1.350.000 por las semis. De mínima, los colosos del fútbol argentino tienen asegurados 3 millones por disputar la final. Si se suman las recaudaciones, 62 millones de pesos en la Bombonera y se estiman 100 millones en el Monumental, los números son bien redondos. Además, el campeón de la Libertadores se asegurará un millón de dólares extra por clasificarse al Mundial de Clubes que se disputará entre el 12 y el 22 de diciembre en Abu Dhabi. Y si logra vencer al máximo favorito, el Real Madrid que dirige Santiago Solari, se hará acreedor a 5 millones más.

Los dirigentes tienen razones sobradas para hacer un esfuerzo económico. Para Angelici sería cumplir con la meta que se propuso cuando ganó las elecciones que ganó el 4 de diciembre de 2011: llegar al Mundial de Clubes. Entonces, el mandamás azul y oro utilizó un eslogan prometedor: con geishas envueltas en kimonos invitó a los hinchas a sacar el pasaporte para viajar a Japón. Se jugará en Emiratos Arabes, pero esta cuestión geográfica es menor. Además, se despojará del karma de Marcelo Gallardo. En los últimos cuatro años, River eliminó a Boca de la Sudamericana 2014, de la Libertadores 2015 y le ganó la Supercopa Argentina. Por otro lado, allanaría el camino del secretario Cristian Gribaudo, su delfín en los comicios del año que viene. Con la séptima en la vitrina, nadie duda de la victoria del oficialismo en las urnas. “Los jugadores saben lo importante que es esta Copa para Boca. Se lo dije a los jugadores más grandes. El dinero no será un problema”, apuntó Angelici.

Para D’Onofrio, en tanto, sería otro logro de su impecable gestión. Desde que asumió su cargo, en diciembre de 2013, el club vivió la etapa más gloriosa de las últimas dos décadas. Al frente del despacho presidencial de Udaondo y Figueroa Alcorta, River ganó 10 títulos, dos con Ramón Díaz y ocho con Gallardo. Tiene menos para perder que su colega xeneize, está claro. “Con River hemos ganado todo. ¿Alguien puede pensar en reprocharle algo a Gallardo y a los jugadores si no se consigue la Copa?”, aseguró el mandamás millonario. De cualquier modo, en River no quieren hablar de premios. Pero no sería la primera vez que el presidente sorprende a los futbolistas. Después de la clasificación ante Gremio, durante la cena en el hotel Deville Prime de Porto Alegre, D’Onofrio se levantó de la mesa y anunció “un premio extra” por haber logrado el pase a la final.

La zanahoria es grande, está claro. Para River vencer a Boca y para Boca derrotar a River es un triunfo legendario. Y vale su peso en oro. O en dólares. Todos para los jugadores. Porque el objetivo de ganar la Copa –y no perder con el rival de siempre- no tiene precio.